¿EDUCACIÓN O INSTRUCCIÓN?
Actualmente está en plena efervescencia un debate sobre la asignatura (perdón, materia o área) de Educación para la Ciudadanía. No pienso entrar en él. Es un debate completamente estéril, y parece mentira que se debata sobre esto en lugar de debatir sobre si la religión (la católica y las demás) deben impartirse en las escuelas, colegios e institutos o en los lugares de culto de estas religiones (iglesias, ,mezquitas, sinagogas, ...) con la debida financiación estatal.
La genial idea de la Educación para la Ciudadanía deben haberla tenido (con toda seguridad) los mismos que diseñaron la LOGSE y los conciertos educativos (sí, esos conciertos que condenan a la enseñanza pública a la compensación y la excluyen de la excelencia académica). No pueden ser otros.
Y aprovechando los artículos de Fernando Savater (por ejemplo, Instruir educando, EL PAÍS, 23-VIII-2007) o la réplica de Xavier Pericay (Insistiendo en lo obvio, EL PAÍS, 25-VIII-2007) me atrevo a plantear otro debate: ¿Es posible educar sin instruir?
Determinados catedráticos de Psicología evolutiva y multitud de pedagogos piensan que sí (véase su obra maestra, la LOGSE). Yo pienso que no.
Invito a todos a opinar en este blog.
José Benedito
NB.- Quizá sea bueno recordar que durante II República (cuya política educativa se suele poner como ejemplo), el Ministerio se llamaba Ministerio de Instrucción Pública y uno de sus ministros fue Fernando de los Ríos.
MariClaudia
Pro
La verdad, señor Benedito, es que en este tema no me aclaro. Debe ser que soy corta de entendederas. Lo único que sé con seguridad es que los partidos políticos sólo saben llevarse la contraria. En vez de señores con grandes carreras universitarias y grandes talentos parecen parvulitos peleándose por los lápices de colores o por un sacapuntas. Y como no tienen arreglo, las buenas gentes del pueblo, a fin de cuentas, van a acabar pasando de todo y de todos.
Saludos